

Si reunimos todos los ejercicios que hemos realizado en estos dos meses de intenso aprendizaje de técnicas propias del oficio de tejedor/a, podemos cubrir una de las paredes de nuestro taller. Tiene un aire de "azulejos textiles", de patchwork, estos trabajos de costura en los que se juntan muchos recortes para crear un conjunto.
Es día de tormenta, el cielo cargado de nubes de un gris tan plomizo, que de un momento a otro se va a caer. La tierra labrada, marrón chocolate amargo, puede que de Ecuador, de Papua o de Malasia. Bueno para los nervios, dicen......
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