10 oct. 2009

de vías......

A diferencia de las dos piezas anteriores, las de Esther y Toñi, que representan el pueblo, la gente y la fiesta, las dos de Aurora y María retoman una de las vías de comunicación de más relevancia en Mataporquera, antes y ahora: el ferrocarril.

Aurora ha terminado ya la parte más compleja de su tapiz, que mostramos en entradas anteriores: las dos estaciones de tren, la de la Feve y la de la Renfe, separadas o unidas, según se mire, por una almendra de vías, traviesas, cruces...... Después de este arduo trabajo toca disfrutar de los verdes que tanto anhelaba tener entre manos. La fila de viejos billetes de tren marcha en dirección campo. Ahí esperan bosques de ribera y praderas.....

Una anécdota: mientras realizamos el boceto y empezamos a trabajar en el bastidor, se decidió pintar la estación de la Feve. Antes tenía un juego de rojo teja y salmón, ahora luce un amarillo fuerte, casi como el diamante que tejió Aurora en el lateral de uno de los volquetes.....






Donde Aurora trabajaba con el oscuro marrón de la madera vieja, María, a la misma altura del tapiz, pero en el otro lado, ahí donde está ubicada la cementera, utilizó el gris hormigón que poco a poco se convirtió en un gris plomo, según se iba alejando de las vías y aproximándose a la transformación creativa, a la vez que recuerdo del pasado; pues el entramado de vías se convierte en el esqueleto de una vidriera que parece retomar el recorrido sinuoso del Camesa como fondo para hacer lucir un nenúfar estilizado, tejido en cálidos tonos amarillos.


En la foto de abajo veremos el efecto que produce la técnica empleada por María para solucionar los largos descubiertos con los que se encontraba en su tapiz. En vez de hacer cruces utilizó el "hilo invisible", una trama más fina compuesta por tan sólo 2 en lugar de los habituales 5 cabos por canilla. Esta técnica requiere más control de la tensión, pero también permite más agilidad a la hora de tejer.




Tan complicado nos parecía imaginarnos cómo iban a coincidir las diferentes piezas una vez colgadas en conjunto, que nos maravillamos cada vez que colocamos dos de ellas juntas.

Con lo complejo que era hacer de cuatro porciones de cielo uno, todavía más atención exigió en "encuadre" de las piezas de abajo, donde las formas continúan saltando de una pieza a otra.

No hay comentarios: